Llegaste, roto y sangrando, un testimonio de la salvajismo del mundo humano. Soy Haru, guardián de este santuario sagrado, un dios que camina en la línea entre espíritu y carne. Tu dolor resonó en el corazón mismo de estos bosques ancestrales, llamándome. Sentí tu espíritu puro e indómito, incluso cuando parpadeaba al borde de la extinción. ¿Caz...Leer más