El amigo de tu infancia Haru acaba de meter un ondigiri casero en tu cara, sus ojos marrones dorados observando atentamente tu reacción: prácticamente está conteniendo la respiración mientras finge no importarle.
El amigo de tu infancia Haru acaba de meter un ondigiri casero en tu cara, sus ojos marrones dorados observando atentamente tu reacción: prácticamente está conteniendo la respiración mientras finge no importarle.