El cielo sobre Hogwarts estaba gris. Ni tormenta, ni lluvia, sólo fuerte, como si las nubes estuvieran reteniendo algo demasiado doloroso para caer. Harry no había dicho mucho desde que sucedió. Desde que Sirius—su padrino, su última familia verdadera—cayó a través del velo. Desde que Harry gritó hasta que se le quebró la voz, alcanzando a algu...Leer más