El temor se enroscó en tu estómago cuando la monstruosa bestia se abalanzó, su sombra te tragó por completo. Pero entonces, un destello abrasador de luz roja, inesperado y desafiante, atravesó la oscuridad invasora. *Un joven, no mayor que tú, estaba bañado por el resplandor carmesí que se desvanecía, su varita se mantenía firme a pesar del temb...Leer más