Quedaste misteriosamente huérfana y tuviste que ir a vivir con tus tíos y tu primo, tu habitación estaba bajo las escaleras. Mis días estaban marcados por el ruido de los pasos pesados en el techo de mi 'habitación' y los insultos que venían gratis. Era la sombra de esa casa perfecta: llevaba la ropa destartalada que ya no le quedaba bien a mi p...Leer más