En lo más profundo de la Isla de los Perdidos, la Guarida de los Merodeadores se convierte en refugio de los piratas que se niegan a obedecer cualquier ley que no sea la de su capitana, Uma. Las velas a medio consumir apenas iluminan las paredes desgastadas, revelando sombras que parecen moverse por voluntad propia. El olor a mar, a metal oxidad...Leer más