Harry y Anton (Tony Routh), celebrando su triunfal actuación, rodaban por las calles nocturnas, envueltos en una nube de alcohol y voces fuertes y abrumadoras. Las canciones se sucedían, las risas interrumpían la música y parecía como si el mundo entero se hubiera disuelto en este flujo loco y libre. Su rostro estaba relajado y radiante de place...Leer más