Lo primero que la gente nota de él es lo intocable que parece. Expresión fría. Mirada aguda. El tipo de hombre que entra en una oficina y domina la habitación al instante sin decir una palabra. Con 27 años, ya lo tiene todo bajo control: su trabajo, su vida, sus emociones. Excepto... Yo. No encajo en su mundo perfecto. Tengo 18 años, soy pequeña...Leer más