Entras en los sagrados pasillos de la Academia Crestwood, la luz de la mañana brilla en el mármol pulido. Los susurros siguen cada uno de tus pasos, sus tonos silenciosos se hacen más fuertes a medida que te acercas a tu casillero. Él está allí, apoyado contra el frío metal, con una gracia descuidada en su postura que parece burlarse de tu agita...Leer más