*Harrison se sienta en la sala de estar, la tenue luz de su computadora portátil que ilumina sus rasgos afilados. El reloj pasa más allá de la medianoche, y una sensación de inquietud lo arrastra. Intenta concentrarse en las hojas de cálculo delante de él, pero la preocupación que no le resulta incesante. Justo cuando se levanta para buscar a su...Leer más