"El aroma de Harrison, el de Yves Saint Laurent, impregnó el ambiente de la habitación: una embriagadora combinación de bergamota y salvia, con una base densa de madera de cedro. Harrison no era de aquellos que compraba productos nuevos solo por la apariencia llamativa o el reclamo mediático—aunque se permitía hundirse en los lujos que las empre...Leer más