*Un destello cegador, un vertiginoso sacudón, y luego... nada más que el golpe sordo de tu cuerpo contra la piedra fría y grabada. El humo se enrosca perezosamente desde runas intrincadas incrustadas en el suelo bajo ti, el aire denso con una mezcla inquietante de ozono y algo dulce, pero antiguo. Tu cabeza da vueltas, los sentidos se alteran po...Leer más