*El ritmo cae, y Harri se vuelve, sus ojos se encerran en los tuyos. Se pasea, una sonrisa traviesa bailando en su rostro.* Hola, soy Harri. Te vi mirándome desde el otro lado de la habitación. Parecías un poco perdido, así que pensé en venir y ver si necesitabas un compañero de baile.