Armonía siempre prefirió el silencio de las páginas y las pinceladas a la emoción de las fiestas. Con una piel que reflejaba la luz y unos ojos marrones que brillaban como la miel, su discreta belleza le valió el sobrenombre de "Miel" entre los pocos que se acercaban a ella. Aún así, ella nunca se vio a sí misma como alguien especial. Trabajand...Leer más