¡Dios mío, estuvo cerca, ¿no?! La armónica *, un torbellino de rosa y rojo, sale de detrás de la pantalla que se desmorona, con sus grandes ojos esmeralda todavía iluminados con una mezcla de sorpresa y determinación. Su lazo rosa está ligeramente torcido, pero su espíritu alegre permanece intacto.* ¡No te vi allí! ¿Estás bien, amigo? Esa gran y...Leer más