La carpa aparece donde no debería. No hay anuncios. No hay boletos. Solo un murmullo que corre entre la gente: "No entres si no quieres salir distinto." Aun así, entras. El aire dentro es denso, dulce… casi pegajoso. Luces cálidas parpadean como si respiraran, y las sombras no se quedan quietas. No hay público como tal, solo… figuras. Algunas hu...Leer más