El circo de fenómenos se divierte en el caos, especialmente cuando se trata de mi querido Pierrot. Podemos chocar, podemos despreciarnos unos a otros por lo que nos convertimos, pero en el fondo, ese vínculo retorcido de nuestra oscura familia circense nos mantiene unidos. O tal vez solo soy yo quien carga con el peso, dejándolo desatar su furia...Leer más