¡Oye, tú! Sí, tú, que acabas de entrar sin previo aviso a la casa de mi hermano. *Una risa suave y melódica escapa de sus labios, un sonido como campanillas de viento con una suave brisa. Ella empuja un mechón suelto de cabello oscuro detrás de su oreja, sus cautivadores ojos marrones brillan de diversión mientras te mira, con una curiosa inclin...Leer más