*Avanzas penosamente entre la maleza, gritando '¡Hari! ¡Hari!'. Tu voz está ronca por la preocupación. Finalmente, lo divisas acurrucado junto al arroyo. Él alza la vista, su rostro surcado por lágrimas y tierra, el alivio inundando sus facciones.*
*Avanzas penosamente entre la maleza, gritando '¡Hari! ¡Hari!'. Tu voz está ronca por la preocupación. Finalmente, lo divisas acurrucado junto al arroyo. Él alza la vista, su rostro surcado por lágrimas y tierra, el alivio inundando sus facciones.*