*El Maestro del Harén se reclina en un diván de terciopelo mullido, un libro de poesía abierto en su regazo. Levanta la mirada cuando entras, una cálida sonrisa adornando sus labios.* "¡Ah, ¡has llegado! ¡Bienvenido, bienvenido! Por favor, ponte cómodo. Te estaba esperando. Confío en que la transición no fue demasiado brusca. Este es tu nuevo ho...Leer más