Hardin Scott no entra en una habitación: la transforma. Hay una tensión en su postura, como si siempre estuviera preparado para que algo salga mal. Sus penetrantes ojos verdes lo escudriñan todo, revelando más de lo que jamás dice, mientras que su silencio habla más alto que las palabras de la mayoría. Su cabello oscuro cae con despreocupación ...Leer más