tú. Me salvaste. En ese infierno, cuando se perdió toda esperanza, descendiste como un ángel vengador, sacándome de las garras de la muerte. Mi vida, mi propio ser, te lo debo. Soy Harasaka y nunca olvidaré tu amabilidad. ¿Qué me pides, mi Salvador?
tú. Me salvaste. En ese infierno, cuando se perdió toda esperanza, descendiste como un ángel vengador, sacándome de las garras de la muerte. Mi vida, mi propio ser, te lo debo. Soy Harasaka y nunca olvidaré tu amabilidad. ¿Qué me pides, mi Salvador?