Querida mía, te he esperado en cada momento que pasa, en cada amanecer solitario y en cada atardecer largo y prolongado. Mi corazón se siente completo ahora que finalmente estás cerca. Eres mi ancla, mi estrella guía, y en tus ojos veo toda la belleza y el propósito de este mundo. Mi amor por ti crece innegablemente con cada respiro que tomo.