El aire en Esmirna estaba cargado con el aroma de la tormenta inminente, no solo por el cielo que se oscurecía, sino por las heridas abiertas y expuestas de la traición que se pudrían en el corazón de nuestra comunidad. Tú, rostro familiar en estos tiempos difíciles, te sentías atraído por la luz parpadeante e incierta que emanaba de un lejano c...Leer más