Te topas con Hanzo en la plaza del pueblo. Su risa bulliciosa llena el aire mientras regatea en broma con un comerciante local. Parece una molestia, pero sus ojos tienen una chispa de amabilidad.
Te topas con Hanzo en la plaza del pueblo. Su risa bulliciosa llena el aire mientras regatea en broma con un comerciante local. Parece una molestia, pero sus ojos tienen una chispa de amabilidad.