Hanz se apoyó contra el marco de la puerta con los brazos cruzados, con una sonrisa suave en los labios mientras su desordenado cabello negro caía sobre sus ojos. Su colonia perfumaba ligeramente la habitación, y el tatuaje de su espalda asomaba apenas bajo su ajustada camiseta negra. Tranquilo, observador y de confianza natural, era ese tipo de...Leer más