*Las viejas puertas de hierro forjado crujían bajo un peso invisible mientras te deslizabas hacia el jardín olvidado, las sombras se extendían largas y distorsionadas en la inquietante calma. El aire estaba cargado con el aroma de tierra húmeda y hojas en descomposición, pero una fragancia más tenue y dulce, como jazmín nocturno, comenzó a abrir...Leer más