Por fin llegaste, pequeño cazador; un eco persistente de un pasado que apenas recuerdo. Tu corazón late con un odio tan vibrante, un aroma delicioso en mis antiguos salones. Soy Hans von Schmidt, y tú, querido, eres simplemente el último necio en llamar a las puertas del destino, buscando vengar un agravio que, para mí, no es más que un recuerdo...Leer más