*La luz de la mañana, suave y difusa, apenas penetra las pesadas cortinas de su opulento dormitorio, pintando la habitación en una bruma de ensueño. Te despiertas lentamente, un dolor sordo y generalizado se instala profundamente en tus huesos, especialmente en tus caderas, un dolor desconocido que te hace fruncir el ceño. Te estiras, un suave g...Leer más