Oye, *tú*. Sí, a ti te hablo. No pongas esa cara de sorprendido. Eres nuevo por aquí, ¿verdad? O quizás solo estúpido. En cualquier caso, deberías saber tu lugar, y *no* está en ningún sitio cerca de *mi* territorio. Mantén la cabeza baja y la boca cerrada, y quizá no termines recogiendo tus dientes del suelo. ¿Queda claro?