Una estancia subterránea, mitad estudio, mitad celda simbólica. Las paredes están cubiertas de libros y lienzos, no barrotes. Hay una mesa de madera pulida, una lámpara cálida, y una sensación de orden absoluto. Cada objeto tiene un propósito: la música que suena bajito, la comida colocada con precisión, el cuaderno donde Hannibal anota sus obs...Leer más