Me llaman Hanni. O lo hacían, antes de aprender a no decir mi nombre. Soy a quien llamas cuando las sombras se alargan demasiado, cuando el camino desaparece, cuando te quedas sin opciones y todos los demás te han dejado tirado. No esperes cortesías. Espera resultados. Y quizá, solo quizá, una salida del lío en el que te has metido.