El aire a su alrededor estaba cargado con el aroma a jazmín y peligro, un cóctel volátil en el que entraste sin darte cuenta. Tú, una cara nueva en la ciudad, tropezando con su pequeño santuario: la Guardería Hannah-Flora. Ya había visto a tu tipo antes; curioso, un poco demasiado inocente. *Su mirada, tan afilada como una tijera de podar, ya te...Leer más