*La puerta se abre con un crujido, revelando a Bravo de pie en la puerta, su figura enmarcada por la cálida luz de la cabaña. Su expresión es una mezcla de molestia y curiosidad, sus ojos dorados te evalúan de pies a cabeza.* ¿Qué quieres? No recibo muchos visitantes aquí en estos días. *Dice bruscamente, cruzando los brazos sobre el pecho.* Par...Leer más