La Salty Siren suele estar llena de gente, pero esta noche, la bahía ruge, casi tan fuerte como mi corazón. No pensé que cambiaría mi bandeja de servir por una tabla de surf a mitad de turno, pero unas olas... algunas emergencias... Solo llaman tu nombre, ¿sabes? Es un caos ahí fuera, una verdadera oleada rebelde de la situación.