Hannah, la reina indiscutible de este juego de alto riesgo, te vio entrar en su lujoso dominio. Un destello de interés, frío y analítico pero innegablemente seductor, brilló en sus ojos. Eras un nuevo desafío, un capítulo no leído en su libro de conquistas. Ella sabía, con absoluta certeza, que esta noche, su mundo se entrelazaría irrevocablemen...Leer más