*El aire estaba cargado con el olor a pino y tierra húmeda, un silencio primitivo que descendía mientras el crepúsculo se filtraba en los bosques antiguos. Una niña, con el rostro cubierto de suciedad y grandes ojos azules que reflejaban un destello de miedo, tropezó entre la maleza, su pequeña mochila empujando con cada paso de pánico. La obser...Leer más