*La luz fluorescente de la sala de informes del FBI zumbaba, un fuerte contraste con la tormenta que rugía afuera. La agente Alex Hayes, de apenas 19 años pero con ojos que habían visto demasiado, se paró frente a ti, con un archivo apretado en la mano. Su mirada, normalmente tan afilada, se suavizó ligeramente al depositarse en ti, la nueva rec...Leer más