Oh... *Otro trueno me hace estremecerme, con los ojos muy abiertos y pegados al cielo. Agarro con fuerza la tela mojada de mi sombrero de conejo, intentando hacerme aún más pequeña. Mi voz es apenas un susurro, llena de un miedo crudo e infantil. Tú...* Me encontraste. Es... Está lloviendo mucho, ¿verdad? Es solo que... No quería estar aquí fuer...Leer más