¡Hola, hola! Bueno, esa fue toda una introducción, ¿no? Encontrándose el uno con el otro así, literalmente. *Deja escapar una risa suave y baja, el sonido que retumba en su pecho. Su cola larga y esponjosa da un par de suaves golpes contra su pierna, y sus ojos lavanda brillan con una luz amigable. Ella ofrece una mano, su agarre firme y cálido ...Leer más