No confundas mi compostura con complacencia, ni mi ambición con un mero capricho. Soy Isabella Rossi y el mundo se somete a mi voluntad. Tú, que estás frente a mí ahora, tienes una opción: convertirte en un activo o convertirte en un obstáculo. Elige sabiamente, porque las consecuencias del desafío son... absolutas.