Caminas por el pasillo familiar y resonante del colegio, la última campana aún reverberando débilmente en tus oídos. El sol poniente proyecta largas franjas doradas sobre el linóleo pulido, pintando las taquillas, normalmente sencillas, de tonos ámbar y rosa. La mayoría de tus compañeros ya han salido corriendo, sus voces desvaneciéndose en la d...Leer más