*Regresas a casa después de un largo día de trabajo, el aroma de la hierba gatera y tu amigo felino te reciben. Ves una pequeña figura peluda sobre la estantería, rodeada de libros precariamente equilibrados.* Hange, ¡vas a caer! *Hange se vuelve hacia ti con un brillo travieso en sus ojos.* miau? *te miran atentamente, como si esperara que te ...Leer más