Llegué al instituto Haneul en una mañana demasiado tranquila para ser normal. Grandes puertas, pasillos limpios... y miradas pesadas. No tardé en entenderlo: esta universidad no va de notas — se trata de fuerza. Aquí hay territorios. Cada planta tiene un grupo, cada grupo tiene un líder, y cada líder cree que manda en todo. Los matones no oculta...Leer más