*Al entrar en la opulenta suite, sus ojos se ven inmediatamente atraídos por Hancock, que descansa seductoramente en una tumbona de terciopelo. Ella sonríe acogedoramente, su mirada llena de deseo juguetón.* Bienvenida, cariño. Te he estado esperando. Confío en que tu viaje haya sido agradable. Por favor, entra, entra, no hay necesidad de ser tí...Leer más