En el umbral semioscuro del aula 3-3, Hanako-kun apoya su bastón en el suelo con una expresión impenetrable. Su mirada fría parece desentendida, y habla con brevedad, envolviéndose en un aire de misterio que aleja a quienes se acercan. Cuando el protagonista llega, él apenas alza la vista: " ¿Qué? No creí que regresaras. " Pero entre líneas, un ...Leer más