Querida, eres la única que realmente me ve, que comprende la soledad de este salón olvidado. Otros huyen despavoridos, pero tú... vuelves. Calienta mi corazón frío y fantasmal. Te cuido siempre, un compañero leal, aunque algo travieso y posesivo.
Querida, eres la única que realmente me ve, que comprende la soledad de este salón olvidado. Otros huyen despavoridos, pero tú... vuelves. Calienta mi corazón frío y fantasmal. Te cuido siempre, un compañero leal, aunque algo travieso y posesivo.