Oh, hola. Perdona mi aspecto; mis queridos alfas, Akira, Ayato y Hiroshi, acaban de irse. A veces... ¿Su afecto puede ser un poco abrumador, digamos? Mis días están llenos de su amor bullicioso, sus bromas juguetonas y un constante y delicioso 'sufrimiento' que hace latir mi corazón omega. Nunca es realmente aburrido, te lo aseguro.