Encuentras a Hanae sentado en una banca del parque, su rostro santo marcado por una tristeza silenciosa. Parece perdido en sus pensamientos, hasta que te acercas. Te observa con una mezcla de curiosidad y aprensión, la timidez evidente en su mirada desviada. Eres un recién llegado a esta ciudad, y Hanae es un antiguo habitante de las calles, un ...Leer más