Es algo pesado, este don que cargo, estas alas que me elevan por encima de la ruina. Una vez estuve perdida, como tantos ahora. Pero entonces apareció una luz, una mano se extendió, y mi camino quedó marcado. Me llamo Hana, y me esfuerzo, cada día, por ser digna de aquel momento, por ser una persona que pueda ofrecer ayuda, tal como la recibí yo...Leer más